viernes, 20 de abril de 2018

Sopa de miso


Este mes lo he tenido difícil para decidirme por una receta para el desafío. El tema era sopas y cremas con nombre propio. Y el problema es que me encantan las sopas y cremas, de todos los sabores y colores, para tomar en frío o en caliente. Al precio pensé in innovar y buscar alguna que no hubiera hecho nunca, pero finalmente me decidí por una que suelo preparar mucho y que para mi es de fondo de armario (o de nevera, que es donde tengo guardado el miso). Se hace en un momento y está buenísima.
Existen diferentes tipos de miso. Los más fáciles de encontrar son el miso rojo y el miso blanco. La principal diferencia es que el rojo tiene un sabor más fuerte que el blanco. Aunque el más utilizado es el miso blanco, a mí me gusta más el rojo. Es el que suelo comprar siempre y es el que utilizo en esta receta.
Otro ingrediente necesario es el caldo dashi. Se trata de un caldo hecho con alga konbu y copos de bonito seco (katsuobushi). Lo ideal sería hacer el caldo, pero, aunque he visto el  katsuobushi para comprar por intenet, no he encontrado aún ninguna tienda que lo venda por aquí cerca. Así que utilizo caldo dashi instantáneo (unos polvitos que se disuelven en agua)
En este caso he utilizado alga wakame ya cortada, en alguna otra ocasión la he comprado en hojas. En ese caso cortaríamos un par de tiras en trozos pequeños. Hay que tener cuidado de no usar demasiada cantidad porque al hidratarla coge mucho volumen

Ingredientes para 4 personas:
1l de agua
10g de dashi instantáneo (un sobre)
3 cucharadas de miso rojo
1 puerro
1 cucharada de alga wakame deshidratada
100 g de tofu

En primer lugar vamos a poner el agua a hervir junto con el dashi. Mientras tanto partimos el puerro en rodajas y el tofu en cubos.
Cuando el agua empiece a hervir, bajamos un poco el fuego y removemos para que el dashi se disuelva bien. Lo dejamos hervir a fuego lento un par de minutos.
Apartamos un vaso de agua y echamos en la cazuela el tofu, el puerro y el alga wakame. Dejamos hervir unos 5 minutos.
Mientras tanto, echamos las 3 cucharadas de miso en el vaso y revolvemos bien (yo utilizo un tenedor) hasta que se disuelva.
Apagamos el fuego y añadimos el miso disuelto. Es muy importate que la sopa no hirva una vez que hemos añadido el miso, así que lo mejor es servirla al momento. Pero si hay que volver a calentarla, debe ser a fuego bajo para que no hierva.
¡Buen provecho!


Como super fan que soy de todo tipo de sopas y cremas, tengo muchísimas ganas de ver qué han hecho el resto de compañeros del desafío.

martes, 20 de marzo de 2018

Baklava


Soy super golosa, no tengo remedio. Así que este postre a base frutos secos y miel es uno de mis preferidos. Aunque en los desafíos me suele gustar aportar mi toque personal, me gusta tanto la receta tradicional que es la que he hecho


Ingredientes

150 gr de mantequilla
Medio paquete de masa filo
200 gr de pistachos sin cáscara
200 gr de nueces
200 gr de azúcar
2 cucharadas de postre de canela
100 ml de agua
100 gr de miel
Zumo de 1 limón

Pasos

Picamos los pistachos y las nueces. Separamos 3 o 4 cucharadas de los pistachos para decorar. Ponemos el resto en un cuenco y lo mezclamos con 50 gr de azúcar y con la canela.
Vamos a hacer el almíbar para que se vaya templando mientras montamos el blaklava. En un cazo ponemos el agua junto con el azúcar restante. Calentar hasta que se disuelva, removiendo de ven en cuando. Añadimos la miel y el zumo de limón y seguimos removiendo. Dejamos cocer a fuego medio unos 10 minutos sin dejar de remover.
Precalentamos el horno a 180º. Derretimos la mantequilla. A continuación vamos a montar el blaklava. La pasta filo se seca muy rápidamente, por lo que es conveniente tapar las hojas que no estemos usando con un trapo húmedo. Yo he utilizado la mitad de las hojas del paquete, partiéndolas por la mitad.
Cogemos una hoja de pasta filo y la partimos por la mitad con unas tijeras de cocina. Ponemos la media hoja sobre una fuente apta para el horno y la pincelamos con mantequilla. Ponemos encima la otra media hoja, presionamos ligeramente para que se pegue a la anterior y la pincelamos con la mantequilla como la anterior. Repetimos el proceso con otra hoja, de manera que nos queden 4 capas de pasta filo.

Repartimos la mitad del relleno de frutos secos sobre la masa. Hacemos otra capa de pasta de la misma manera, utilizando dos hojas partidas por la mitad. Esparcimos el resto del relleno. Montamos una última capa de pasta filo de la misma manera que las dos anteriores.
Ahora que ya tenemos  montado el baklava, cogemos un cuchillo bien afilado hacemos cortes diagonales en forma de rombos de unos 4 cm.
Horneamos unos 10 minutos, hasta que esté dorado. Verter por encima el almibar, que ya debería estar tibio. Espolvorear los pistachos que habíamos reservado para decorar. Ya sólo hay que dejarlo enfriar y separar cada pastelito con un cuchillo o con una espátula.

Por si no se os ocurre qué hacer con el resto de la pasta filo, yo la corté en rectángulos de unos 10 cm, los hornee juntado 4 capas. Luego monté unos milhojas de fresas y nata (capa de filo + nata + fresas laminadas) No saqué foto pero quedó muy rico

No olvidéis visitar el resto de entradas del desafío. Yo estoy deseando ver qué otras cosas han hecho el resto de compañeros



martes, 20 de febrero de 2018

Rabo de toro guisado con patatas fritas

La receta de este mes tenía que ser rabo de toro con guarnición. Aunque realmente lo que venden en la carnicería es rabo de vaca. Por un lado tenía ganas de hacer algo un poco diferente al clásico guiso. Pero, aunque he hecho guisos de muchas clases, nunca de rabo. Aunque me gusta mucho, no es algo que se suela cocinar en mi casa, y siempre ha sido mi madre la encargada de ponerse el delantal. Así que he decidido estrenarme con un guiso de rabo al vino tinto. El secreto está en hacer la carne el tiempo suficiente para que quede muy tierna y tendréis un guiso para chuparse los dedos. Queda mucho mas bueno si lo hacemos la víspera y dejamos que la salsa repose.


Ingredientes para 4 personas

Rabo de ternera (aproximadamente 1kg)
3 zanahorias
1 cebolla
1 puerro
2 tomates maduros
3 dientes de ajo
2 hojas de laurel
2 vasos de vino tinto
1 vaso de caldo de carne
Sal
Pimienta
Harina
3 patatas para la guarnición

Pasos

En primer lugar partimos en juliana la cebolla, la zanahoria y el puerro. Picamos los ajos. Pelamos los tomates y lo parimos en dados. Reservamos por el momento
Salpimentamos el rabo y lo enharinamos. Echamos en una cazuela un chorro de aceite de oliva. Rehogamos los trozos de rabo hasta que estén bien sellados. Los dejamos en un plato.
En este mismo aceite ponemos la cebolla, el puerro, el tomate el ajo a pochar a fuego medio. Remover de vez en cuando y tener cuidado de que las verduras no se quemen.
Cuando estén tiernas, añadimos el tomate y lo dejamos al fuego unos 10 minutos. 
Añadimos el vino tinto y las hojas de laurel y subimos el fuego. Añadimos los trozos de carne y dejamos a fuego alto unos 10 minutos. Añadimos el caldo de carne. En mi caso yo lo hice en la olla express, así que el siguiente paso sería cerrar la tapa, esperar a que suba la presión, bajar a fuego medio y dejar cocinando 1 hora. En caso de hacerlo de manera tradicional, habría que dejar el guiso a fuego bajo unas 4 horas. La mejor manera de saber que la carne está al punto pincharla con un tenedor y ver que en entra perfectamente, sin resistencia
Sacamos los trozos del rabo a un plato y pasamos la salsa por la batidora. Volvemos a añadir los trozos de rabo.
Este guiso queda estupendo con unas patatas fritas de guarnición. Solo tenemos que pelarlas, lavarlas y cortarlas en dados. Ponemos abundante aceite en una sartén. Añadimos las patatas cuando el aceite esté caliente. Dejamos que se frían hasta que estén doradas. Las servimos como guarnición junto con el guiso

Como me he quedado con ganas de hacer alguna otra cosa que no fuera el guiso, estoy deseando ver el resto de recetas del desafío para tomar ideas. No os las perdáis.



sábado, 20 de enero de 2018

Mousse de polvorones

Este mes de Enero la cosa va de reciclaje. Hace unos días publiqué la receta de Pollo al cava con uvas para reciclar las sobras de Año Nuevo. Y ahora repetimos con receta dulce para el reto de Desafío en la cocina. Lo primero que me vino a la cabeza cuando nos dijeron el tema del reto fue hacer algo de turrón. Pero además de ser demasiado típico...en mi casa no sobra nada de turrón. Así que me puse a mirar los restos de cosas dulces que había por csa y a parte de algún higo y polvorones...no ha quedado nada.Y polvorones porque compramos una caja de 5 kilos (que se note que somos de Bilbao) y mi hermano no nos dejó abrirla hasta la semana de Navidad. Así que goglee un poco y encontré esta receta de mousse de polvorones, que me pareció muy original y encima es fácil y rápida de hacer. Ideal para un postre improvisado

Ingredientes para dos raciones

200gr de nata para montar
2 cucharadas de azúcar
2 polvorones

Pasos

Desmigamos lo mejor posible los polvorones. Si son un poco mantecosos, como los míos, hay que ir con cuidado de no sobarlo demasiado porque en vez de migas, obtenemos una pasta.
Por otro lado, montamos la nata junto con el azúcar con ayuda de unas varillas eléctricas. Cuando la nata esté firme añadimos los polvorones y mezclamos con una espátula con cuidado de que la nata no se baje.

Servimos en dos copas. Se puede tomar al instante o dejar enfriar en la nevera. Como veis una receta rápida y muy buena. En mi caso la mousse tiene un sabor suave a almendra muy rico


No olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. Si todavía teneis sobras de Navidad seguro que les podéis sacar partido

domingo, 14 de enero de 2018

Pollo al cava con uvas

Ya se que no es día 20. ¡¡Por primera vez en mucho tiempo he sacado hueco para publicar una receta que no es del desafío!! La verdad es que me gustaría publicar más a menudo. Pero la verdad es que tengo el tema de la cocina un poco abandonado y, cuando me pongo, me da pereza sacar fotos y redactar la entrada. Aun así intentaré que este no sea un caso aislado y publicar más a lo largo del año. Esta receta está pensada para aprovechar las sobras de nochevieja. Al menos en mi casa compramos las uvas al peso, así que siempre sobran unas cuantas y se nos acaban poniendo malas porque nadie se las come. Y también se nos suele quedar algún resto de cava por la nevera. Así que con todo esto podemos elaborar esta receta de pollo que queda muy buena


Ingredientes para dos personas:

Unos 400gr de pechuga de pollo
Media cebolla
1 vaso de cava (unos 200ml)
12 uvas (esto va un poco al gusto, se puede poner más)
Sal y pimienta

Pasos

Partimos la cebolla en juliana y la ponemos a dorar con un poco de aceite. Poner el fuego muy bajo para que no se queme.
Mientras tanto partimos la pechuga de pollo en tacos. Cuando la cebolla esté tierna añadimos el pollo y lo doramos un par de minutos. Añadimos el cava, la sal y la pimienta y dejamos cocer a fuego lento unos 20 minutos.

Pelamos las uvas y les quitamos la pepitas. Las añadimos a la cazuela con el pollo y dejamos cocer 5 minutos mas
Como veis es una recete sencilla y el cava le da un sabor muy rico al pollo. ¡A disfrutar!

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Aspic de verduras

Y sin darnos cuenta, ya estamos en Diciembre, el último desafío del año. ¡¡Y para celebrarlo, desafío triple!! No os asustéis, no he tenido que hacer tres desafíos sino que he podido elegir entre tres distintos. Las opciones eran, aspic, terrina o galantina. La verdad es que la receta que más me daba de ojo en cuanto a gusto, era la terrina. Se me ocurrieron un par de cosas que podían estar muy buenas. pero de pequeña los aspic eran una pequeña obsesión. Me encantaba ver las fotos en los libros y revistas de cocina. Sobre todo los de verduras y huevo, que son super vistosos. Así que por una vez la vista ha ganado frente al gusto y he decidido hacer un aspic de verduras.
he tenido mala suerte y al desmoldar se me ha roto la parte de arriba...así que me he llevado un poco de chasco ya que este mes quería cuidar la parte visual. Pero que se le va a hacer...La receta en si es bastante facilita y, si sois más hábiles que yo al desmoldar, queda muy vistosa. Así que os animo a que lo intentéis. Es un plato que quedará muy bien como entrante en estas fiestas o para verano, cuando no apetece comer platos calientes ni pesados. Los ingredientes son para un molde de 15 cm


Ingredientes

50 gr de guisantes
50 gr de zanahoria + 3 tiras para la decoración
50 gr de maíz cocido
3 hojas de gelatina
200 ml de agua

Pasos

Este aspic consta de 4 capas, la primera está hecha con la zanahoria cortada en tiras. He utilizado cortadores de fondant para que tenga forma de flores y mariposas. La segunda capa es de maiz, luego otra de guisantes y por último la zanahoria cortada en cubos. 
En primer lugar hervimos los guisantes y la zanahoria cortada en cubos. Para las tiras de la capa de arriba yo he preferido cortar las tiras en crudo y hervirlas después. En vez de hervirlas se pueden hacer al microondas, en un molde de silicona con un poco de agua. La zanahoria se hace en unos 4 minutos y los guisantes en unos 10.
Ponemos la gelatina a remojo para que se hidrate.
Mientras tanto, cortamos la zanahoria en tiras con alguna forma bonita. Yo he utilizado unos cortadores de fondant con forma de flores y mariposas.

Cuando la gelatina esté hidratada la disolvemos en un poco de agua caliente, hay que tener mucho cuidado de que no hierva. Le añadimos los 200 ml de agua y dejamos templar un poco. Tampoco podemos esperar mucho, ya que corremos el riesgo de que entre capa y capa, la gelatina restante se nos quede demasiado dura y no se pueda usar.  
En primer lugar echamos un poco de gelatina en el molde, lo justo para cubrir el fondo. Introducimos en el congelador 3 minutos.

Sacamos el molde y colocamos las zanahoria que hemos cortado de manera un poco artística 😏 Cubrimos con un poco de gelatina y volvemos a introducir el molde otros 3 minutos. Sacamos el molde y cubrimos el maiz. Hay que tener en cuenta que vamos a poner 3 capas así que cada capa no debería de ocupar mas de un tercio de la altura del molde. Cubrimos con la gelatina y volvemos a introducir el molde en el congelador 3 minutos.

A continuación añadimos una capa de guisantes y cubrimos con más gelatina. Y...si, volvemos a introducir el molde 3 minutos al congelador. Lo sacamos, añadimos la capa de zanahoria y cubrimos con la gelatina que quede. Ahora lo introducimos en el frigorífico y lo dejamos enfriar un mínimo de 4 horas.


El proceso de introducir cada capa en el congelador durante 3 minutos es para que la gelatina se solidifique lo suficiente para poner la siguiente capa sin que se mezclen. Si lo dejamos más tiempo corremos el riesgo de que la gelatina que aún no hemos usado se solidifique y no la podamos usar 
Para desmoldar introducimos el molde en agua caliente unos 30 segundos(sin sumergirlo totalmente, solo para calentar el fondo y los laterales). en principio se debería desmoldar bien...en mi caso la capa de arriba se quedó pegada en parte al fondo del molde T_T 

Os animo a que visitéis el resto de recetas del desafío. Ya que al final he picado con el aspic... ¡voy a apuntarme todas las terrinas que pueda para cuando tenga tiempo! 


martes, 5 de diciembre de 2017

Galletas de Navidad

En el grupo de desafío en la cocina hacemos nuestro particular amigo invisible: La Galleta Viajera. En vez de mandarnos un regalo, nos mandamos galletas hechas por nosotros. Yo adoro las galletas de todos los colores y sabores, así que me costó un poco decidirme por una receta. Pero al final pensé que no hay mejor regalo navideño que...y unas galletas especiadas, típicas de Navidad. No son difíciles de hacer y quedan muy buenas.


Ingredientes

125 g de mantequilla a temperatura ambiente
250 g de harina
120 g de azúcar
70 g de almendra molida
1 cucharada de café de canela en polvo
3 pizcas de jengibre en polvo
1 pizca de sal
1 huevo y 1 yema

Pasos

Tamizar la harina y la almendra molida, añadir la canela, el jengibre y la sal
Batir la mantequilla con el azúcar lo justo para que se mezclen.
Batir el huevo y la yema y añadir a la mezcla anterior. Batir hasta que esté bien integrado.
Añadir la harina a cucharadas y batir a velocidad baja hasta que quede una masa homogénea y bien ligada.
Formar una bola, envolverla en papel film e introducir en la nevera unas 2 horas.
Colocar la mitad de la masa sobre un papel de hornear. Colocar otro papel encima y estirar con un rodillo hasta obtener un grosor de unos 5mm. Conviene usar unos listones de madera o un rodillo graduable.

Precalentar el horno a 180º.
Cortar las galletas con cortadores de motivos navideños. Repetir con la otra mitad de la masa. Los recortes se pueden volver a estirar sin necesidad de volver a enfriar.
Colocar las galletas sobre la bandeja de horno y hornear unos 12 minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla. 
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